sábado, 20 de agosto de 2011

El mejor día del padre de mi vida

Hoy fue el día del padre para mí. 20 de agosto de 2011. Talvez nunca fui tan padre como hoy...
Mis tres hijos me necesitaron, mis tres hijos lloraron y los tres me dejaron abrazarlos, contenerlos y consolarlos. Olivia (1 año y medio), Lautaro (4 años) y Ludmila (15). Motivos y circunstancias diferentes los hicieron llorar en momentos diferentes... y el mismo papá (YO!) estuvo ahí. No importan los detalles... son anécdota...
Hoy fue talvez el mejor día del padre de mi vida... nada más puedo pedir... me voy a dormir feliz.

Tantas cosas fui...

39 años, miro hacia atrás y veo tantas versiones de mí... tantas cosas fui. El hermano mayor, la oveja negra, el niño prodijio, el precoz, el peleador, el líder, el idealista, el rebelde, el mujeriego, el tiro al aire, el hippie, el rockero, el primero de la GRAN familia en irse a convivir sin casarse, también el primero en ser padre joven y soltero, también el primero en separarse y divorciarse, el hijo pródigo, el tapado, la revelación, el caso de éxito, el workaholic, el enamorado no correspondido, el disfrutador serio, el descontrolado, el novio ideal, el amigo presente y perdido, el buen partido... He festejado mis dos casamientos, he sido padre a distancia y padre presente, he defendido los intereses de otros más que los míos y, cansado de mi propia ingenuidad, también he aprendido a no regalar nada.
He sido desempleado, emprendedor, empleado ejemplar y exitoso manager. Mentor y discípulo. Deportista, profesional y amateur. Obsesivo lector y frustrado escritor. Entusiasta efervescente y deprimido medicado.
He sido tantas cosas... y todas me han hecho lo que soy.
Lo más interesante es que miro hacia adelante y veo un horizonte repleto de otras cosas por ser y hacer...
Ciclotímico sin regrets porque todo lo que fui e hice me ha resultado divertido.