lunes, 6 de noviembre de 2023

Difícil tarea mantener un blog activo...

Difícil tarea mantener un blog activo... difícil para mi estilo de vida...
La cantidad de letras y palabras volcadas y borradas podrían completar una biblioteca. Las cosas que comenzamos a escribir y, por motivos diversos (justificados e injustificados), eliminamos. Porque no tienen que ver con la línea del blog, porque son pensamientos que no terminan de madurar, porque es muy personal, porque... porque... porque...

domingo, 21 de diciembre de 2014

Siempre "algo mejor está por venir"

Me rindo ante la evidencia. La vida tiene misteriosas formas de dar.
Lamentablemente, nuestra condición humana nos hace sufrir. Como humanos, tenemos capacidades limitadas, no somos Dioses. Y ocurre que cuando esas capacidades se colman, como cuando cualquier espacio se llena, la vida no tiene otra forma que hacer lugar quitándonos algo que lo está ocupando pero no está tan bueno… para poner en ese lugar algo mejor. Puede que eso que nos quita haya estado bien en otro momento, pero si nos lo está quitando es porque nos tiene preparado algo mejor...
“Algo mejor está por venir”, deberíamos pensar cada vez que perdemos algo. Es claro que no lo vemos en el momento, porque somos humanos, con capacidad de visión limitada. Esa falta de visión sumada a la falta de confianza en la vida, es lo que nos hace sufrir. Falta de confianza (falta de fe). Si yo hubiese sabido lo lindo que era lo que estaba por venir no hubiese peleado tanto tiempo intentando retener lo que se tenía que ir ni llorado tanto cuando se fue. Si hubiese confiado en que sería así (incluso apoyándome en el pasado, porque no es la primera vez que me pasa!) me hubiese ahorrado lágrimas y angustias y hubiese aprovechado ese tiempo para prepararme para lo bueno que vendría.
Si la suerte es el cruce de los caminos de la oportunidad y la preparación, cuánto mejor estaríamos si en lugar de llorar por lo perdido confiáramos más en la vida y dedicáramos ese tiempo a preparar lo necesario para lo que está por venir. Y aquí se abre una nueva ventana que cerraré rápidamente pero es obligada: ¿qué es lo que queremos que venga? ¿lo sabemos? ¿qué estamos haciendo para que venga? (porque eso es prepararnos, es empezar a trabajar para que venga!). Porque la oportunidad vendrá pero solo podremos aprovecharla cuando estemos preparados (es más! Seguramente la oportunidad pasa más de una vez y cuando la tomamos no fue la primera vez que pasó, pasó antes también! Pero no estábamos preparados…).
Y para entender esto del cruce entre la preparación y la oportunidad me gusta el cuento de los 2 campesinos vecinos que sufrían un largo período de sequía y mientras uno pasaba los días quejándose por la sequía el otro trabajaba la tierra para cuando lloviera. A quién creen que le habrá ido mejor? Y me animo a agregar un último condimento: obviamente que si no querés ser campesino no hay lluvia que te satisfaga… puede incluso llover muy seguido y no serás feliz…
Entonces, para terminar con frases comunes (porque la rueda ya se inventó), “no llorar sobre la leche derramada”, “lo pasado pisado”, aclaremos qué es lo que “queremos que venga”, preparémonos para cuando venga (no sea que pase el tren y no estemos en el andén), prepararnos seguramente es acelerar los tiempos para que venga, y sobre todo: TENGAMOS FE, confiemos en que “ALGO MEJOR ESTÁ POR VENIR”.

lunes, 7 de enero de 2013

Crecer de GRANDE!

LA CONFIANZA EN NOSOTROS MISMOS NOS HACE GENEROSOS



Mis padres hicieron de mí lo mejor que pudieron, lo mejor que les salió. Estoy seguro que pusieron todo el empeño por hacerme crecer bien, dándome buenos ejemplos y tratando de que me faltara lo menos posible. No tengo más que palabras de agradecimientos hacia ellos. Los amo, los respeto, los admiro y trato de demostrárselo en todo momento. Fueron buenos padres, buenas personas, en un mundo injusto, hostil, difícil.

Sin embargo, aún cuando quisieron brindarme lo mejor, le erraron feo en algo: darme confianza. No pudieron, seguramente porque no supieron (como no lo sé hoy yo con absoluta certeza si me pongo a pensar en cómo hacerlo con mis hijos) construir en mí una autoestima sólida, un nivel de confianza mínimo como para afrontar el mundo.
Un mundo al que salí antes de tiempo, seguramente antes de lo que ellos se esperaban, por precoz e inquieto, y que fue duro conmigo. Por mi “enfermedad” de piel, por mi situación socio-económica. Por suerte también fue generoso en otros sentidos y siempre me rodeó de gente muy buena, que me demostró afecto y me supo orientar.
Pero también a estas personas las sentí, en cierta forma, ajenas, NO incondicionales. Sentía internamente que les tenía que demostrar que “valía”. La sociedad está armada desde un lugar siniestro, el lugar del “no valés nada” (todos valen “nada” hasta que se demuestre lo contrario). Y ahí es donde tenés que salir "a demostrar", con todas tus inseguridades a cuestas. Mis propios padres funcionaron así… hasta que pude demostrar “en el mundo real” (porque incluso no les resultó suficiente mis excepcionales calificaciones y capacidad de liderazgo en el “mundo virtual” de la infancia/adolescencia que transcurre en la escuela, en el club, en el barrio). Salí al “mundo real” siendo un niño… a luchar con gigantes… a los que se les había valorado “el mejor promedio y ser abanderado” (en mi casa valió prácticamente NADA), a los que se les había valorado que sean “campeones", capitanes”, “líderes naturales”, “inquietos”, “empujadores”, “vanguardistas” (en mi casa eso era casi MOLESTO, era solo un REVOLTOSO). Creo que mis padres no entendieron cómo se ayuda a crecer a un niño; y, entonces, NO CRECÍ!!
En el fondo, seguí siendo un niño muchísimo tiempo. Sin madurez emocional, sin bases sólidas, salí a jugar el partido de los “maduros”, conseguí un trabajo y me puse en pareja, conviví con esa pareja, fui padre, me casé, me separé, me divorcié, me fui a vivir solo, me compré un auto, etc. REFUERZA EL MENSAJE DE FOREST GUMP!!! Se pueden hacer grandes cosas siendo un niño!! 
Recién de grande, cuando empecé “a demostrar”, comencé a tomar confianza por mí mismo, a mejorar mi auto-estima y a crecer... es de esas cosas que no tienen fecha sino que van ocurriendo a medida que transcurren. Preguntar “cuándo fue” sería un error porque no hubo un antes y un después, un límite; la pregunta es “cómo fue ocurriendo”: con la publicación de la tesis de grado, con el diploma de honor del posgrado, con la gerencia en Clarín, con el departamento en Belgrano... suena estúpido pero el mundo funciona así... y mis padres no fueron la excepción, su mirada positiva y su voto de confianza se depositó lenta y precavidamente en mí a medida que fueron ocurriendo estas cosas (no sea que cada logro fuese mera casualidad!!)... y lo valoro. Más vale tarde que nunca, y es bueno dejar la cuenta saldada con los viejos!!
La cuestión es que así descubro que todo esto es lo que hace que hoy me siga emocionando con quienes me ayudan a crecer como NO supieron ayudarme mis padres cuando era un niño. Que no fueron los logros (hechos) los que me dieron seguridad, sino las personas: algunos maestros, algunos asesores, algunos familiares, algunos jefes, algunos compañeros de estudio, algunos colaboradores, algunos conocidos, algunos pares en algunos trabajos, algunos... Entonces necesito agradecer a todos ellos que ahora, de grande, me dan la confianza que NO RECIBÍ de chico y que, inevitablemente, siento y sentiré AMIGOS.
Y hoy, UN MAIL DE UNO de ellos me hace tomar consciencia: CRECÍ! MADURÉ! Me descubro más seguro y, como tal, sin temores por ser generoso. La gente se sorprende por mi generosidad. Yo me sorprendo de que no usen plenamente su capacidad de dar. El mundo sería un mejor lugar para todos si todos diéramos el máximo de lo que tenemos para dar. You may say I’m a dreamer…

domingo, 15 de julio de 2012

No dejar pasar el tiempo...

Difícil tarea. Dejar pasar el tiempo es, en definitiva, dejar pasar vida. Fea sensación.
Suelo cometer el error de esperar el momento adecuado cuando no hay nada que esperar. La eternidad es este segundo (no es una idea mía, la leí y me gustó). Parado en la eternidad, qué espero?

Realizar el potencial

Hace poco leí que hacer realidad el potencial que todos somos es el sentido de la vida. Mi hija dice que el sentido de la vida son las frutillas con crema. En otro libro que no recuerdo leí que una de las enseñanzas que nos dejaron los romanos es que la felicidad no está en el hedonismo (Wikipedia: "doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida").
Yo prefiero hablar de "mi" felicidad en lugar de "la" felicidad y creo que me acerco más a la felicidad cuanto mejor percibo (¿entiendo?) el sentido (o alguno de los sentidos) de mi vida. Ahora que lo pienso, si los sentidos pueden ser varios seguramente sea más apropiado hablar de "las" felicidade"s" antes que de "la" felicidad.
Si el sentido de la vida está relacionado a una misión (a un aprendizaje) que debemos alcanzar, es de esperar que cada uno (cada aprendizaje) nos haga más felices (nos brinde felicidad).

domingo, 27 de noviembre de 2011

La responsabilidad (escondida en nuestras ambiciones) modifica nuestra circunstancia

Capítulo I:
Mis hijos ven cosas que yo no veo y su vida no es menos real que la mía. Que sean más ingenuos, más inocentes, más entusiastas y menos expertos (entre otras tantas diferencias) no invalida su visión de la realidad.
En esa línea, sigo una serie de pensamientos y llego a un punto: al asumir responsabilidades modificamos nuestra posición frente a la realidad. Entonces, elegir las responsabilidades que asumimos para que sean acordes a lo que nos gusta parecería ser una de las claves de la felicidad.
Algunos no tuvimos la suerte (o la inteligencia) suficiente para "elegir" responsabilidades, pero imaginemos por un momento que sí la tuviésemos...
Capítulo II:
Ser "prudentes" es entender y (hacernos responsables por) las consecuencias de nuestras acciones. No meternos en cosas que no disfrutaremos es parte de la "prudencia". Al entender las consecuencias de nuestras acciones, en una forma holística (integral, completa), podremos darnos cuenta de qué responsabilidades asumiremos al ejecutar esa acción.
Obviamente, al "querer hacer" algo (al emprender cualquier tipo de proyecto) asumimos responsabilidades por cosas que nos gustan y cosas que NO nos gustan... pero, si decidir es elegir con qué problemas queremos convivir y esa decisión genera consecuencias, al hacerlo deberíamos intentar contemplar si podremos soportar el peso de la parte que NO NOS GUSTA de esa consecuencia.
Capítulo III:
Podríamos decir que hacernos responsables es parte de crecer? En la medida que queremos ser autónomos, sin duda. Para ser independientes, debemos hacernos responsables (como mínimo) de nuestra propia existencia (ya no habrá madre que nos alimente o nos abrigue). Y si tuviésemos la suerte de heredar algo que nos asegure alimento y abrigo? Supongo que la "ambición" (o simplemente las ganas) que nos moviliza a querer hacer algo generará responsabilidades (la responsabilidad de entrenar para aprender algún deporte o de estudiar para educarnos). Podríamos decir entonces que la responsabilidad debería estar a la altura de las ambiciones y (como dije en otro post) las ambiciones a la altura de nuestros talentos?
Balancear ambiciones con responsabilidades. No pretender ser aquello por lo que no estamos dispuestos a hacernos responsables. Cada rol acarrea su responsabilidad...
Capítulo IV
Lo cierto también es que no somos propensos a tener pocas ambiciones... En qué medida la ausencia de ambición es ausencia de vida?
Capítulo V
La otra pregunta es si el planteo de "ser responsable" no es un planteo ético aristotélico (cargado de una inocencia propia de mis hijos) que desencaja en su mayor parte frente a una sociedad tan pragmática y maquiavélica? En una sociedad que requiere de más acción sin menos valores hay tiempo para planteos de este tipo?
Capítulo VI: para cerrar porque me tengo que ir...
La sociedad actual solo adminte una actitud positiva, repleta de coraje y humildad. Es una sociedad en crisis, y toda crisis requiere de un equipo de trabajo especial para ser atendida. Yo quiero ser parte de ese equipo. No puedo seguir funcionando como si todo estuviera bien... pensando en mi propio beneficio. Yo digo: no quiero solo mi bienestar. Quiero un país mejor, una sociedad global mejor. Y ya no creo que mi propio bienestar derrame en la sociedad toda. Puede derramar hasta mi círculo íntimo pero si no trabajo por mejorar la sociedad, no tendremos un mundo mejor. Aunque soy ciclotímico, me gustan los equilibrios y quiero sumar mi peso al lado de la balanza que compense el egoísmo reinante ("siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón").
El objetivo es lograr un propio beneficio (sin excesos) que derrame en mi círculo íntimo trabajando para sacar a la sociedad de esta situación de crisis. Si esa es mi "ambición", estoy dispuesto a asumir la responsabilidad que trae aparejada? Será el momento de asumir la responsabilidad que me ha sido dada con estos talentos?

sábado, 26 de noviembre de 2011

Lo importante son las preguntas... pero cómo me gustaría tener un par menos!!!

Hace tiempo que no escribo. He puesto mi atención y energía en otros lados. Cuando repaso mentalmente esos "otros lados", parece que ha sido en vano focalizarme en alguno de ellos... sobre otros, todavía no estoy seguro. Si la energía se transforma, nada debería ser una pérdida de tiempo... algo habrá quedado.
En ciertos momentos, las acciones cuentan más que las palabras y los pensamientos. Pero pensar es una herramienta más de búsqueda y mi búsqueda continúa...
Nadie sabe lo que queremos mejor que nosotros mismos. A veces creo que sé lo que quiero pero que mi mente pretende esconderlo o hacerlo confuso y la duda me paraliza. Mi mente... tanto me da, tanto me impide...
La vida es tan rica y generosa conmigo en su oferta de oportunidades que no sé cuál o cuáles tomar... sé que no puedo tomarlas todas... y esa situación me abruma.
Voy y vengo, como hoja al viento. Será que siempre fue así y solamente he tenido la "suerte" de tomar las buenas ráfagas?? Siento que llegó el momento de hacer brillar mi propia luz y seguir dejando que el viento me lleve no ayudará en absoluto...
Soy tanto y tan poco. "Tengo que elegir bien" es el pensamiento que ronda por mi mente en estos días... Si el lujo es vulgaridad, qué vulgar me siento a veces... qué vanidoso! Mantener las apariencias no está mal (Dorian Gray es un ejemplo) pero poner la energía en lo que tiene valor para mí y NO en lo que tiene valor para otros es una de las claves. Hasta que punto no es prostituirse hacer por dinero lo que otros quieren y NO lo que uno quiere??
Tal vez la vida burguesa me ha adormecido pero no me resigno a vivir con la profundidad de un charco... Mantenernos ocupados es una buena droga para evadir preguntas (y no hablo de las preguntas que no tienen respuesta, he aprendido a no hacerme ese tipo de preguntas).
Si nada es casualidad y todo es para bien, por algo estoy aquí y por algo he estado en todos esos lugares... y lo más importante: "para" algo. La pregunta es: ¿para qué?
Ahora... me pregunto porqué tiendo a creer que estas respuestas están en el futuro? Y que las cosas "se irán dando" o que "Dios proveerá"...? Será por aquello del "sentido de la oportunidad" (no todo puede ser aquí y ahora... para algunas cosas debemos saber esperar)? Será por eso?
Dicen que lo importante son las preguntas, porque las respuestas van cambiando con el tiempo... pero no saben cómo me gustaría tener un par menos...