domingo, 27 de noviembre de 2011

La responsabilidad (escondida en nuestras ambiciones) modifica nuestra circunstancia

Capítulo I:
Mis hijos ven cosas que yo no veo y su vida no es menos real que la mía. Que sean más ingenuos, más inocentes, más entusiastas y menos expertos (entre otras tantas diferencias) no invalida su visión de la realidad.
En esa línea, sigo una serie de pensamientos y llego a un punto: al asumir responsabilidades modificamos nuestra posición frente a la realidad. Entonces, elegir las responsabilidades que asumimos para que sean acordes a lo que nos gusta parecería ser una de las claves de la felicidad.
Algunos no tuvimos la suerte (o la inteligencia) suficiente para "elegir" responsabilidades, pero imaginemos por un momento que sí la tuviésemos...
Capítulo II:
Ser "prudentes" es entender y (hacernos responsables por) las consecuencias de nuestras acciones. No meternos en cosas que no disfrutaremos es parte de la "prudencia". Al entender las consecuencias de nuestras acciones, en una forma holística (integral, completa), podremos darnos cuenta de qué responsabilidades asumiremos al ejecutar esa acción.
Obviamente, al "querer hacer" algo (al emprender cualquier tipo de proyecto) asumimos responsabilidades por cosas que nos gustan y cosas que NO nos gustan... pero, si decidir es elegir con qué problemas queremos convivir y esa decisión genera consecuencias, al hacerlo deberíamos intentar contemplar si podremos soportar el peso de la parte que NO NOS GUSTA de esa consecuencia.
Capítulo III:
Podríamos decir que hacernos responsables es parte de crecer? En la medida que queremos ser autónomos, sin duda. Para ser independientes, debemos hacernos responsables (como mínimo) de nuestra propia existencia (ya no habrá madre que nos alimente o nos abrigue). Y si tuviésemos la suerte de heredar algo que nos asegure alimento y abrigo? Supongo que la "ambición" (o simplemente las ganas) que nos moviliza a querer hacer algo generará responsabilidades (la responsabilidad de entrenar para aprender algún deporte o de estudiar para educarnos). Podríamos decir entonces que la responsabilidad debería estar a la altura de las ambiciones y (como dije en otro post) las ambiciones a la altura de nuestros talentos?
Balancear ambiciones con responsabilidades. No pretender ser aquello por lo que no estamos dispuestos a hacernos responsables. Cada rol acarrea su responsabilidad...
Capítulo IV
Lo cierto también es que no somos propensos a tener pocas ambiciones... En qué medida la ausencia de ambición es ausencia de vida?
Capítulo V
La otra pregunta es si el planteo de "ser responsable" no es un planteo ético aristotélico (cargado de una inocencia propia de mis hijos) que desencaja en su mayor parte frente a una sociedad tan pragmática y maquiavélica? En una sociedad que requiere de más acción sin menos valores hay tiempo para planteos de este tipo?
Capítulo VI: para cerrar porque me tengo que ir...
La sociedad actual solo adminte una actitud positiva, repleta de coraje y humildad. Es una sociedad en crisis, y toda crisis requiere de un equipo de trabajo especial para ser atendida. Yo quiero ser parte de ese equipo. No puedo seguir funcionando como si todo estuviera bien... pensando en mi propio beneficio. Yo digo: no quiero solo mi bienestar. Quiero un país mejor, una sociedad global mejor. Y ya no creo que mi propio bienestar derrame en la sociedad toda. Puede derramar hasta mi círculo íntimo pero si no trabajo por mejorar la sociedad, no tendremos un mundo mejor. Aunque soy ciclotímico, me gustan los equilibrios y quiero sumar mi peso al lado de la balanza que compense el egoísmo reinante ("siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón").
El objetivo es lograr un propio beneficio (sin excesos) que derrame en mi círculo íntimo trabajando para sacar a la sociedad de esta situación de crisis. Si esa es mi "ambición", estoy dispuesto a asumir la responsabilidad que trae aparejada? Será el momento de asumir la responsabilidad que me ha sido dada con estos talentos?

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