domingo, 21 de diciembre de 2014

Siempre "algo mejor está por venir"

Me rindo ante la evidencia. La vida tiene misteriosas formas de dar.
Lamentablemente, nuestra condición humana nos hace sufrir. Como humanos, tenemos capacidades limitadas, no somos Dioses. Y ocurre que cuando esas capacidades se colman, como cuando cualquier espacio se llena, la vida no tiene otra forma que hacer lugar quitándonos algo que lo está ocupando pero no está tan bueno… para poner en ese lugar algo mejor. Puede que eso que nos quita haya estado bien en otro momento, pero si nos lo está quitando es porque nos tiene preparado algo mejor...
“Algo mejor está por venir”, deberíamos pensar cada vez que perdemos algo. Es claro que no lo vemos en el momento, porque somos humanos, con capacidad de visión limitada. Esa falta de visión sumada a la falta de confianza en la vida, es lo que nos hace sufrir. Falta de confianza (falta de fe). Si yo hubiese sabido lo lindo que era lo que estaba por venir no hubiese peleado tanto tiempo intentando retener lo que se tenía que ir ni llorado tanto cuando se fue. Si hubiese confiado en que sería así (incluso apoyándome en el pasado, porque no es la primera vez que me pasa!) me hubiese ahorrado lágrimas y angustias y hubiese aprovechado ese tiempo para prepararme para lo bueno que vendría.
Si la suerte es el cruce de los caminos de la oportunidad y la preparación, cuánto mejor estaríamos si en lugar de llorar por lo perdido confiáramos más en la vida y dedicáramos ese tiempo a preparar lo necesario para lo que está por venir. Y aquí se abre una nueva ventana que cerraré rápidamente pero es obligada: ¿qué es lo que queremos que venga? ¿lo sabemos? ¿qué estamos haciendo para que venga? (porque eso es prepararnos, es empezar a trabajar para que venga!). Porque la oportunidad vendrá pero solo podremos aprovecharla cuando estemos preparados (es más! Seguramente la oportunidad pasa más de una vez y cuando la tomamos no fue la primera vez que pasó, pasó antes también! Pero no estábamos preparados…).
Y para entender esto del cruce entre la preparación y la oportunidad me gusta el cuento de los 2 campesinos vecinos que sufrían un largo período de sequía y mientras uno pasaba los días quejándose por la sequía el otro trabajaba la tierra para cuando lloviera. A quién creen que le habrá ido mejor? Y me animo a agregar un último condimento: obviamente que si no querés ser campesino no hay lluvia que te satisfaga… puede incluso llover muy seguido y no serás feliz…
Entonces, para terminar con frases comunes (porque la rueda ya se inventó), “no llorar sobre la leche derramada”, “lo pasado pisado”, aclaremos qué es lo que “queremos que venga”, preparémonos para cuando venga (no sea que pase el tren y no estemos en el andén), prepararnos seguramente es acelerar los tiempos para que venga, y sobre todo: TENGAMOS FE, confiemos en que “ALGO MEJOR ESTÁ POR VENIR”.

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